ESPECIAL
Tienes
derecho a exigir que la lectura sea un espacio mágico, admirable y
sorprendente; a que todos reconozcan y contribuyan a hacer de ella un
acontecimiento fascinante; y a leer en las orillas del mar, en la
cumbre las colinas, en un bote surcando el río o trepado en la copa
de los árboles. También a leer los libros al revés, si ése es tu
deseo.